Auditoría del estado actual de sistemas, datos, procesos y de las personas que los gestionan, incluidas las limitaciones que nadie quiere poner por escrito.
Paso 2
Definición de la estrategia
Arquitectura objetivo y un plan de secuenciación ligado a una métrica de negocio concreta, no a «digitalizarse».
Paso 3
Diseño y desarrollo
UX, arquitectura e ingeniería en paralelo: el primer corte listo para producción sale en semanas, no cuando se aprueba la presentación.
Despliegue incremental con el patrón strangler fig o con feature flags. Nada de migraciones heroicas de un día para otro. Lo antiguo solo se retira cuando el reemplazo ha demostrado que funciona.
Paso 5
Formación y adopción
La adopción se diseña, no se espera: grupos piloto, onboarding dentro del producto y formación creada junto al equipo que tendrá que convivir con el resultado.
Paso 6
Monitorización y feedback
Dashboards de adopción y resultados desde el primer día. Si al tercer mes el uso es del 20 %, es un bug que hay que corregir, no un problema de las personas.
Revisión trimestral frente a la métrica de negocio. El sistema que se lanza no es el mismo que funciona un año después, y está pensado así.